Se acerca la entrada en vigor de la facturación electrónica y muchos autónomos y PYMES aún no conocen las implicaciones que tendrá en sus negocios.
La facturación electrónica como el uso obligatorio de facturas tematizadas para autónomos y PYMES esta cerca de convertirse en realidad. Comenzará a utilizarse a lo largo del año 2025 si el reglamento se aprueba el 2024.
Como se trata de un procedimiento nuevo que cambiará la metodología de trabajo de los profesionales, es necesario que las personas al frente de las PYMES y los autónomos vayan obteniendo información sobre esta nueva línea de facturación implantada por el Gobierno.
Esta nueva Ley pretende digitalizar las relaciones empresariales, reducir los costes de transacción y facilitar la transparencia de tráfico mercantil. Aunque es cierto que supone un mayor control por parte de la Administración, hay algunos beneficios en este cambio de paradigma de la factura que hasta este momento conocíamos y que comentaremos a continuación:
- Reducción de la morosidad. Hacienda controlará que se cumplan los plazos de pago de las facturas sancionando a las empresas que no atiendan al pago con la denegación al acceso de subvenciones públicas y multas de un 5% a un 50% del precio del contrato para aquellas empresas que poseen un contrato público con la Administración.
- Mayor agilidad y seguridad. Los autónomos dedicarán menos tiempo a hacer facturas e invertir en sus negocios ya que, la automatización del proceso reduce la posibilidad que existan errores y que la Administración abra un proceso de requerimiento contra ellos.
- Sencillez para deducir gastos en la Renta o IGIC. Para que un gasto sea deducible se debe justificar mediante una factura y la Administración, que ya tendrá el control de las mismas.